Muchas veces las
canciones nos inspiran, nos hacen pensar sobre la vida y las personas que nos
rodean. Hoy recorde Shape Of My Heart, cantada por Sting.
La letra relata que "el" es
una persona que juega la vida sin los alicientes del resto, como son el dinero
o el respeto, vive para entenderla, para conocer sus reglas y predecir los
resultados, pero por sobre todo, no necesita de muchas mascaras sino de una sola. También habla de los que maldicen su mala suerte en todos lados y los que sonríen, sin
embargo están perdidos…
Etimología
de la palabra máscara
La palabra persona
viene de personare ‘resonar’ y alude a la máscara que los actores usaban en el
teatro. De tal manera persona significaría ‘máscara’, ‘papel del actor’,
‘carácter’. Persona correspondería al griego prósopon (πρόσωπον). Se relaciona
también con la palabra etrusca phersu (φersu) relacionada a su vez con el
vocablo griego Persephóne (περσεφόνη), que designaría originariamente en
etrusco la personificación de un dios del inframundo que guiaba a las almas al
Hades.
Jung solía clasificar el progreso
individual en cuatro etapas: la primera era la Persona – máscara que usamos
todos los días, fingiendo lo que somos. Pensamos que el mundo depende de
nosotros, que somos excelentes padres y que nuestros hijos no nos comprenden,
que los jefes son injustos, que el sueño de todo ser humano es parar de
trabajar para siempre y pasarse la vida entera viajando. Algunas personas
procuran entender qué es lo que no encaja, y acaban pasando a la siguiente fase:
la Sombra.
La Sombra es nuestro lado negro,
que dicta cómo debemos actuar y comportarnos. Cuando intentamos librarnos de la
Persona, encendemos una luz dentro de nosotros, y logramos ver las telas de
araña, la cobardía, la mezquindad. La Sombra está allí para impedir nuestro
progreso – y generalmente lo consigue, pues nos damos la vuelta y corremos a
ser quienes éramos antes de empezar a dudar. No obstante, algunos superan este
enfrentamiento con sus telas de araña diciéndose: “Es verdad que tengo algunos
defectos, pero soy digno, y quiero seguir adelante”.
En ese momento, la Sombra
desaparece, y entramos en contacto con el Alma...
En nuestro día a día
conocemos personas que creemos gozan de éxito, reconocimiento profesional,
buena reputación, ampliamente estimadas o con una experiencia pública de
seguridad y sin embargo en su interior se encuentran profundamente
insatisfechas, ansiosas y/o deprimidas. Proyectan una falsa apariencia de ser
eficaces y respetadas pero en su interior no existe este sentimiento. Muchas
veces los seres humanos creamos la ilusión de ser felices, eficaces y tener una
posición admirable como mecanismo de protección para disminuir la ansiedad e
inseguridad que podemos estar sintiendo.
¿Qué es una máscara?
Una máscara es una
cobertura de la cara, que quien la usa comunica una identidad diferente a la propia.
En la vida cotidiana los seres humanos utilizamos una cantidad de máscaras que
responden a los diferentes roles que desempeñamos en la vida y que no siempre
corresponde a lo que en realidad somos, sino mas bien a la forma como queremos
que nos vean, o a lo que los demás quien ver en nosotros.
Entre más distante es
la máscara que utilizamos de lo que en realidad somos, menos libres nos
sentiremos, llevándonos a vivir un estado de ansiedad y frustración
permanentes.
¿Por qué los seres
humanos utilizan una máscara?
Ocultarse es de las
primeras reacciones del hombre ante las faltas cometidas y cuyo origen se
encuentra en el miedo a ser descubiertos quien se es en realidad y cuáles son
las verdaderas intenciones de nuestro corazón.
Detrás de una ‘máscara’
encontramos un común denominador: El miedo. Usamos máscaras por miedo a
expresarnos, miedo a ser juzgados, miedo a ser reprobados, miedo a no obtener
la aprobación de los demás, miedo a que nos conozcan. Muchas personas usan una
máscara de frialdad e indiferencia, por miedo a parecer vulnerables frente a
los demás. Otros usan la máscara del chiste como una manera de evitar intimar
con los otros. Otros se refugian en la actitud hostil como una manera de
sentirse seguros. Así, tenemos varios tipos de mascaras: la del trabajo, la de
papá responsable o mamá permisiva, la de persona culta, la de las fiestas, la
de los funerales y muchas más. Todas son producto de nuestra cultura, de la
etiqueta preestablecida y de nuestro propio interior
Las mascaras nos dan
una falsa seguridad y nos resistimos a quitárnoslas aun cuando sentimos que
sería bueno hacerlo. Protegidos por ellas, podemos vivir en una permanente
soledad emocional; llena de secretos, de temor a ser descubiertos, a ser
rechazados, juzgados, condenados o a hacer el ridículo. Sentimos miedo a quitarnos
la máscara por varias razones: Nos da miedo la intimidad; Miedo a mostrar
nuestro lado vulnerable, el lado oscuro. Por lo tanto, evitamos comunicarnos
íntimamente. A otros les da miedo la separación. No quiero acercarme mucho a ti
porque, quizá, después me dejes y eso me puede lastimar. Otros tememos la
fusión. Si comparto todo con la otra persona pierdo mi intimidad, pierdo mi
espacio, miedo a hacer invadido. Miedo al rechazo; Que la otra persona nos
conozca sin producción, a cara lavada, con defectos y virtudes, tal cual somos,
nos angustia no ser del agrado de la otra persona. Por último, existe el miedo
a la responsabilidad. Si me acerco mucho, me involucro a fondo, y eso me obliga
a estar cuando me necesites. No estoy dispuesto al compromiso. Con estos
miedos, disfrazamos nuestro verdadero yo. Disfrazamos uno de nuestros más
fuertes y grandes atractivos: el encanto natural de uno mismo.
Funciones de la
Mascara:
• Tapan mi realidad y
me permite fingir lo que no soy
• Se usan para agradar
y atraer a los demás
• Evitan que los demás
vean mis debilidades
• Ayudan a conservar
“las amistades”
• Se utilizan en la
búsqueda de aceptación y amor
• Ocultan la verdadera
identidad
• Hace que se vea a la
persona no como es sino como desea ser vista
El Corazón y las
Mascaras:
El corazón:
• Es la parte interna
del ser humano
• Es la fuente de todo
lo que hace el hombre, es aquí donde se gestan o se originan todos los actos,
palabras y pensamientos del ser humano.
• El fruto que
observamos en una persona es decir sus actitudes, palabras o actos son el
producto de su corazón.
Con base en lo
anterior, las máscaras que utilizamos tienden a ser frágiles, y aunque
procuremos mantenerlas intactas, hay algo más profundo que rige nuestra
conducta y nuestro comportamiento y son precisamente los dictámenes del
corazón; tarde o temprano éste muestra su fruto, de manera directa, a través de
actos o palabras, o de manera indirecta a través del lenguaje no verbal
mediante gestos o actitudes muchos de ellos inconscientes.
Las máscaras tienden a
romperse cuando nos enfrentamos a circunstancias impredecibles, estresantes o
inesperadas; es decir circunstancias que salen de nuestro control. Las máscaras
solo son útiles en situaciones cotidianas más o menos predecibles, de ahí la
tendencia del hombre a buscar el estatus quo.
¿Cómo ser libres de las
Máscaras?
Conocerse a uno mismo:
Una de las tareas más complicadas que tenemos los seres humanos es llegarnos a
conocer a nosotros mismos, esto debido a la complejidad de nuestro diseño. Sin
embargo en la medida en que nos conocemos a nosotros mismos y aceptamos tal y
como somos seres cada vez más libres…
Fuente: elpsicoasesor, jung y las cuatro máscaras de
warriorofthelight
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