viernes, 24 de febrero de 2017

¿LA ESPIRITUALIDAD EN EL SIGLO XXI PASO A SER UNA MODA?


Hace 30 años atrás o mas decir en Argentina que te gustaba el budismo o la cultura oriental era cosa de raros, yo era una. Recuerdo que uno de mis familiares hace mucho tiempo me dijo ¿Y a vos que se te da por ir con los chinos? la verdad prefería no contestar, por suerte nunca hice caso a las críticas y seguí en la mía comprándome libros de oriente. El tiempo pasó y qué sorpresa me dió ver el furor que tiene el barrio chino hoy en día, fue increíble ver la cantidad de gente que fue a festejar el año nuevo chino en Av. Figueroa Alcorta.  Por suerte los prejuicios van desapareciendo gracias a que las nuevas generaciones piensan de otra manera,  pero (sospecho que) para "algunos o para la gran mayoría" es más una cuestión de moda y de esnobismo que otra cosa.



¿Qué es ser snob? 
Snob o esnob, es una contracción del latinismo sine nobilitate, sin nobleza // Persona con pretensiones sociales, desdeñosa de los que considera inferiores y aduladora de los que tiene por superiores // Es la espiritualidad como una moda más sin estar dispuestos a sacrificarse para obtener conocimientos: cayendo en las fáciles mieles (redes) de la creencia. Deseosos de pertenecer a la élite, los esnobs tienden a reproducir el comportamiento de una clase social o intelectual a la que consideran superior. Muchas veces imitan las características de esta clase, ya sea en el lenguaje, los gustos, las modas y estilos de vida. Esta forma de mimetismo social, definida por primera vez por William Makepeace Thackeray, fue analizada por sociólogos como Thorstein Veblen o Norbert Elias.



De casualidad encontre este video que se mofa un poco de la new age y las modas actuales. Por suepuesto que es sin ánimo de ofender, más bien es para que vean con humor lo que esta joven hippy hace con un endeble pensamiento mágico: mandando amor a distancia, diciendo recibir información del cosmos, canalizando a St Germain y su rayo violeta, preocupada por el porcentaje orgánico de su comida (y dónde dejó su espirulina) o por los efectos de los chemtrails en su humor de domingo, con gurú famoso y chamán personal (ahora con un nombre cósmico indígena más ad hoc a su personalidad transtemporal), basándose en la astrología para relacionarse con las personas que conoce, confesando lo cool de haber visto su primer ovni en Burning Man y fan siempre de la física cuántica (ese fad)... Paganismo pop, chamanismo de fin de semana, sincretismo de froot loops con mescalina.  Sin embargo, por más que critiquemos la fácil espiritualidad,  hay que reconocernos en el video, muchos de nosotros hemos buscado este tipo de filosofía (panacea express) y conocimientos como una moda, como un mecanismo de defensa ante la falta de aceptación o por pereza y miedo a enfrentarnos con nuestra realidad del día a día.
Gracias por visitar Shiawáse.

lunes, 13 de febrero de 2017

HISTORIAS DE VIDA



Mientras curse la carrera de Psicología recuerdo uno de los talleres que más me gustó, trataba sobre Historias de Vidas. En él teníamos que pedir a una persona (desconocida) que nos contara su vida mientras nosotros tomábamos nota sobre lo más relevante. Luego cada uno leía al grupo su trabajo. Así que un día me encontré con alguien cercano que me acercó unos papeles que cuentan la historia de cómo su padre llegó a nuestro país, él siendo un inmigrante venido desde Egipto cuenta como se sintió al llegar a nuestra tierra. Me pareció tan buena su historia que la voy a compartir con ustedes, además voy a tratar de hacer su carta natal. No voy a hacer su lectura, sino más bien poder ver dónde estaban los planetas cuando él nació y ver como toda su familia se movió de continente.  

Se observa en su carta natal muchos planetas en casa 9, la de los viajes al extranjero y de larga distancia
Manuel (nombre de fantasía) fue el séptimo hijo varón y cuenta que en esa época los que tenían más de seis hijos no pagaban impuestos. Nació en Egipto, en Asmara, recibió el mismo nombre que tenía la dirección de la casa. Su padre era un empresario de la construcción que tenía mucha habilidad para los negocios.  Construyo en Italia un Cinema Teatro en Gala en el año 1927 y 1931.

Propietario de establecimientos balnearios Elios. En 1949 viajó a buenos aires para construir 3 fábricas  para la elaboración de productos de hormigón. No era su deseo quedarse en Argentina pero un amigo lo convenció. Desde Asmara se le enviaron todas las maquinarias para la fabricación de bloques, postes, caños, etc. Su hermano mayor se encargo de esa tarea y viajo al poco tiempo a buenos aires. Su padre no tenía amplios conocimientos en química y recuerda que en Asmara quiso experimentar con líquido que supuestamente venía usando para fabricar pavimento pero no tuvo éxito porque  de niño (Manuel) siempre hacia travesuras y le orino la tina donde tenía ese líquido de experimentación.  Su madre era una excelente bordadora  y muy simpática sin embargo no sabía cocinar, es así que tomaron a una cocinera.  Tenían una perra manto negro que le salvo la vida cuando se había caído a un pozo abierto en el patio de su casa.


En la ciudad eran conocidos porque el padre de Manuel descubrió por casualidad un pozo de agua y gracias a esta dicha abastecía a toda la ciudad de Asmara, debido a que era la única fuente de agua. En esta ciudad había bases militares americanas que iban con camiones cisternas para cargar este líquido precioso. Como los bombardeos eran cerca de donde vivían su padre había construido un refugio bajo tierra, al borde derecho de la casa, era muy amplio. Su hermana de 12 años era la encargada de llevarme con ella ni bien tocaran las sirenas. Hasta el día de hoy lo recuerda y se considera prácticamente su mamá.

En el año 1943 su hermana tenía un simpatizante al que ella no consideraba de su agrado y fue así que recibieron amenazas de que la iban a raptar, fue por ese motivo que  su padre sacó pasajes a Italia para su madre, hermanas y para Manuel que tenía 2 años. Recuerda que los dos primeros años y 4 meses se establecieron en Piamonte en Catanzaro y luego de 8 meses estaban en Sicilia en Gala. Para ir a Catanzaro tenían la estación de trenes a vapor. Los caminos allí eran de tierra y a los costados había árboles de moras blancas y negras, viñedos de uvas blancas y negras, plantas de cerezas y nueces. En una pequeña colina que estaba cargada de violetas se sentía un perfume delicioso que lo recuerda como si fuera hoy que paso por allí. Cuenta que si bien su familia tenía mucho dinero la gente aún así no le vendía alimentos por la escases de la guerra, sin embargo como Manuel era un bebe, si le vendían leche. Su hermano era de la milicia, obtuvo medallas y diplomas que se las dio Mussolini, pero su madre tuvo que quemar porque en Catanzaro podían ir los partigianos (antifascistas) y hubieran pasado un mal momento. Más tarde cayó prisionero de los rusos sin embargo gracias a su conocimientos en medicina lo tomaron como enfermero por algunos meses.


En 1946 Manuel viajó de regreso a Asmara cuando tenía 5 años, la mayor parte de la niñez la paso en su ciudad natal. Le gustaba andar en bicicleta y generalmente se dirigía al aeropuerto para ver despegar o aterrizar aviones Douglas Dc 3. El aeropuerto estaba bastante alejado de la casa.

Siempre recordó con resignación y pena la vida de gitanos que hacían con su familia, todos separados, esparcidos por el mundo. Cuenta que prácticamente creció sin padre y sin madre, vagamente recuerda a sus hermanos y al hermano de Italia. Creció sin afecto y esto lo marcó para siempre, ya siendo adulto fue demasiado sensible.  


Ese año sus vacaciones fueron en Ailet, allí su papá tenía un restaurante y un hotel.  La temperatura en la zona era muy elevada, sobrepasaba los 40º. Cerca del hotel había aguas termales con propiedades curativas, mucha gente iba para curarse de sus dolencias.

En septiembre de 1953 se embarcaron en el barco Elba que salía desde Massava, desde allí a Génova para luego ir a Buenos Aires. El viaje fue una penuria. El agua del mar rojo era trasparente dejaba ver el fondo de corales y los peces. Viaje muy movido debido a que el barco era muy chico. Una de las paradas fue al oeste que estaban las pirámides del Cairo bajó con su mamá y otros pasajeros, quedaron asombrados por la magnitud y perfección de estos monumentos

En diciembre del 1953 llegó la hora de hacer las revisaciones médicas para ir a Argentina, análisis de sangre, orina y radiografías, electro. Se embarcó en diciembre del 1953 en el transoceánico Augustus , era realmente una ciudad flotante, tenía negocios, iglesia, médicos, peluquería, enormes salas de juego, muy moderno. El Augustus tuvo varias paradas en Barcelona , luego en Dakar, luego siguió por el océano Atlántico y antes de cruzar el ecuador avisaron que comenzaba la fiesta de Neptuno. . La primer parada fue en Rio de Janeiro, bajo con su mamá y hacia un calor infernal. Luego Porto alegre y más tarde Montevideo para dirigirse al puerto de Buenos Aires.


Estaba ansioso por conocer la gran ciudad, eran las cinco y media de la mañana del 24 de diciembre para la llegada al puerto, pero fue una gran desilusión ver que el agua era marrón y no lo podía creer, claro!! Era el río de la plata…  A lo lejos veía edificios pero que gran desilusión ver esos galpones que parecían establos, en comparación al puerto de Génova que era más limpio y cómodo. Que olores feos sentía, no podía creer que estaba en la ciudad de buenos aires, me vinieron ganas de volver a Asmara, pensaba, hubiera vuelto nadando.



En retiro tomaron el tren de Retiro a Villa Adelina, luego de media hora en tren en asientos incómodos emprendieron un camino a pie. La casa a la que llegamos no se podía comparar con la de Asmara, era muy pequeña. A Manuel le costó acostumbrarse a este nuevo sitio y hubo días en que lloraba por haber dejado su ciudad natal y no había nadie que pudiera regresarlo.

En el año 1954 fue a San Luis a visitar a parientes y en marzo comenzaron las clases, lo anotaron en 2 grado de la secundaria. A pesar de no tener problemas económicos su padre le hacía bajar bolsas de arena en el puerto de San Isidro a Manuel y a su hermano. También lo ayudaba en el reparto de ladrillos huecos, los tenía que cargar en un camión y descargarlos. Todo esto lo hacía en el verano, así juntaba dinero para ir al cine cuando ya tenía 14 años.  En 1958 hizo el curso de Piloto comercial, cuenta que la aviación lo motivó, se sentía importante y él mismo. Finalizó el curso con éxito y escribió un libro de bitácora de todos los vuelos efectuados en avionetas.


En 1963 se caso y tuvo 3 hijos. Trabajo 25 años en una fábrica de fideos, allí fue premiado con medalla de oro y al año siguiente elegido como mejor compañero.



Y así transcurrió (en pocas palabras) esta historia de vida de “Manuel” que ya no está entre nosotros, una vida llena de alegrías, logros, penas, recuerdos, reencuentros y desencuentros. Habiendo venido de otro continente no por decisión propia sino porque lo trajeron, vino desde Asmara a Buenos Aires, superando las distancias, los recuerdo y la nostalgia de su tierra natal.


Gracias por compartir tu historia, donde quiera que estés, tu familia te recuerda con cariño.

Gracias por visitar Shiawáse

domingo, 5 de febrero de 2017

¿DE QUIÉN ES EL REGALO?

Cerca de Tokyo vivía un gran samurái, ya anciano, que ahora se dedicaba a enseñar el budismo zen a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario.



Cierta tarde, un guerrero, conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allí. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para captar los errores cometidos contraatacaba con velocidad fulminante.

El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha.

Como conocía la reputación del viejo maestro, se presentó allí para derrotarlo y aumentar así su fama.

Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desafío.

Fueron todos hasta la plaza de la ciudad, y el joven comenzó a insultar al anciano. Arrojó algunas piedras en su dirección, le escupió a la cara, gritó todos los insultos conocidos  ofendiendo incluso a sus ancestros. Durante horas hizo todo lo imposible para provocarlo, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró.

Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:

-¿Cómo ha podido usted soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usó su espada, aún sabiendo que podía perder la lucha, en vez de mostrarse cobarde ante todos nosotros?

-Si alguien se acerca a ti con un regalo, y tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece el regalo? preguntó el samurai.

-A quien intentó entregarlo -respondió uno de los discípulos.

-Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos -dijo el maestro- Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

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